El documento donde la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución que rechaza el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel fue discutido en una sesión de emergencia realizada ayer en Nueva York, en donde se aprobó con el respaldo de 128 representantes, de los 193 miembros, incluyendo a Francia y Reino Unido. Mientras que 35 países se abstuvieron, 21 no tomaron parte y 9 votaron en contra de la decisión de la ONU.
En la resolución, la ONU estipula que los actos que pretendan modificar el carácter demográfico de Jerusalén son nulos y deben revocarse. Además, exhorta a los Estados abstenerse de establecer misiones diplomáticas en esa ciudad.
El pronunciamiento se dio a pocas semanas de que el presidente Donald Trump reconoció la Ciudad Santa como la capital de Israel y anunció que trasladarían la sede de su embajada a dicho lugar. Provocando el rechazo de varios líderes mundiales y violentas protestas en las naciones árabes. A pesar que la resolución no es vinculante, significó una condena a la decisión de Donald Trump y le condicionó a retractarse. Días antes de la reunión Trump amenazó a quienes votaran a favor de aprobar la resolución con retirarles el apoyo económico, advertencia que confirmó la embajadora de EE. UU., Nikki Haley, luego de conocerse los resultados, afirmando que “se recordará este día cuando nos llamen para pedir más”.
El Estado de Guatemala al igual que Honduras, Togo, Micronesia, Nauru, Palau, Islas Marshall. EE. UU e Israel votaron en contra de la resolución emitida por la ONU respecto al estatuto de Jerusalén, en una postura alineada a la de EE. UU.
Fuente Fotográfica: elPeriódico
































