El ícono de la comedia guatemalteca, Rafael Hernández, más conocido “Velorio“, falleció este jueves a los 84 años de edad. Familiares compartieron en redes sociales sobre la lamentable noticia de la muerte del comediante guatemalteco. De momento se desconoce la causa de su muerte.
Redacción Perspectiva
“La comedia guatemalteca está de luto. Gracias tío Lolo por tantas risas y Gracias por haber llevado el nombre de nuestra #Guatemala a muchos lugares del mundo. Descansa ahora que los que nos quedamos, lo haremos con un buen recuerdo y seguiremos riendo con tus chistes”, se lee en un mensaje publicado por la sobrina del comediante, Jenny The Voice en sus redes sociales.
UN LEGADO EN LA COMEDIA GUATEMALTECA
Rafael Hernández “Velorio” nació el 9 de octubre de 1939 en el barrio de Gerona en la zona 1 de la Ciudad de Guatemala. Su familia se mudó a Zacapa, en donde vivió hasta los 7 años, sus progenitores se dedicaron a actividades agrícolas y residieron en el barrio de Las Flores.
A los 15 años regresó a la ciudad de Guatemala, radicándose en el barrio de La Iglesia de La Candelaria en la zona 1. Comenzó a trabajar desde muy niño vendiendo periódicos y lustrando zapatos y prácticamente creció en los parques públicos del Centro Histórico de la ciudad.

Después de algunos años, inicio en el mundo del espectáculo actuando por las noches en clubes nocturnos de la ciudad. En 1969 se fue a vivir a Los Ángeles, California, y cuando regresó a Guatemala en 1973 ya tenía como único objetivo de grabar su primer disco de chistes.
Él preparó la grabación, llevó a unas rezadoras, pasó el audio por una cinta, llevó actores, alumnos de la Universidad Popular para que hicieran el ambiente del velorio, logrando completar el proyecto titulado “Belorio Chapín, 1973”. De esa cuenta, se le aplicó el seudónimo “Velorio”.
El 15 de febrero de 2012 se inauguró la Casa de Velorio, que es un espacio dedicado al arte guatemalteco, donde todo tipo de artistas pueden expresarse y darse a conocer.
Según publicaciones locales, Velorio se retiró de los escenarios y se dedicaba a disfrutar de su familia, los negocios familiares y seguir contando chistes.































