El Gobierno de Benjamín Netanyahu volvió a decretar un nuevo confinamiento nacional de «al menos» tres semanas para frenar la nueva ola de contagios de COVID-19 en el país.
Redacción Perspectiva
Israel es el primer país en volver a establecer un nuevo confinamiento nacional. El anuncio fue realizado por el primer ministro Benjamín Netanyahu en cadena nacional.
«Hoy el gobierno ha decidido aplicar un estricto confinamiento de tres semanas con la opción de extender esta medida», dijo el primer ministro israelí.
Israel se ha convertido en el segundo país del mundo con más casos por habitante positivos a COVID-19 en las últimas dos semanas. El país cuenta con una población de nueve millones de habitantes.
La reapertura de las escuelas y la celebración de bodas durante el verano aumentaron de forma alarmante el número de personas infectadas. La tasa de infección volvió a aumentar, con 155,604 casos de COVID-19, de los cuales se reportan 1,119 muertes.
La semana pasada, las autoridades colocaron un toque de queda en al menos 40 ciudades, especialmente en las zonas árabes y judías ultraortodoxas.
Según, Netanyahu el número de casos ha aumentado, dejando a los hospitales y al personal médico «abrumados».
Las fiestas judías están próximas a celebrarse y esto genera un intenso debate entre los partidarios de un «seger khelki» y otros de un «seger clali», osea entre los defensores de un confinamiento parcial o general.
Al respecto, el gobierno anunció que el confinamiento durara durante todas las fiestas judías. «Nuestro objetivo es detener el aumento», dijo Netanyahu.
Uno de los aliados claves de Netanyahu, el líder del Partido Judío Unificado de la Tora ultraortodoxoYaacov Litzman, renunció al gobierno de unidad, tras oponerse al «reconfinamiento».
«Cientos de miles de judíos de todas las poblaciones y sectores» no podrán rezar en las sinagogas durante las celebraciones del Año Nuevo Judío, lamentó Litzman en su carta de renuncia.
«Esta decisión de imponer un confinamiento total no permitirá que las sinagogas funcionen en días festivos… contrariamente a lo que se había acordado expresamente», añadió Litzman.


































