Además de los trágicos fallecimientos por la pandemia que han recibido amplia cobertura mundial, el COVID-19 tiene algunas secuelas que parecieran escenas de una obra literaria que describiera una distopía: por lo menos tres casos documentados sobre la pérdida de custodia parental motivan inquietud en cuanto a los alcances que el poder estatal podría llegar a tener sobre la patria potestad y el derecho de las familias a conservar a sus hijos.
Redacción Perspectiva
En una búsqueda navegando a través de la internet, Perspectiva encontró tres casos que parecieran de ficción pero lamentablemente son reales. En tres lugares diferentes, cortes estatales han privado a padres de la custodia de sus hijos con el pretexto de proteger a los infantes del contagio de COVID-19.
Michael Ramey, Director Ejecutivo de la organización estadounidense Parental Rights dio a conocer uno de estos casos, en el que el tribunal de los Ángeles secuestró a un niño por COVID-19. “¿Qué sigue? ¿La gripe? ¿Alguna otra enfermedad contagiosa? Los Ángeles está estableciendo una precedencia peligrosa. Si vives en cualquier lugar de California, mi consejo es mudarte lo antes posible”, escribió al dar a conocer el caso.
Según esta información, el padre no es ofensor y había realizado “los arreglos apropiados para proteger a su hijo”. Ramey menciona que “El gobierno no tiene autoridad para sacar a un niño de su hogar privado simplemente porque el niño o uno de sus padres ha contraído COVID-19”.
En España, los medios calificaron este tipo de decisiones como “daños colaterales del COVID-19”, cuando se dio a conocer el caso de un padre de Aragón a quien el tribunal despojó de la patria potestad de sus dos hijos aduciendo “temor de que contraigan el virus”, debido a que el padre vive en un piso compartido con otras personas. El hombre es divorciado y la madre tenía años peleando por la custodia individual, lo que finalmente logró.
Finalmente, una doctora que atiende a pacientes de coronavirus en una sala de emergencias, fue despojada de la custodia de su hija en Miami, debido a que el padre la acusó de exponer innecesariamente a la niña, debido a que trabaja con enfermos.
La doctora, llamada Theresa Greene, dijon a la publicación People que ama a su hija por sobre todo, y por ello peleará la batalla de la custodia. Entretanto, la niña de cuatro años no comprende por qué se le ha privado de ver a su madre y ahora debe vivir con su padre, Eric Greene.
Mientras hablaba con su hija por FaceTime el pasado viernes le dijo a la niña «espero que pronto puedas volver a casa». La pequeña no entiende porque está ahora viviendo con su padre Eric Greene, el exesposo de la doctora, a quien una corte en Miami le dio la custodia temporal de la niña. El padre argumentó en corte que Theresa está exponiendo innecesariamente a la niña al Covid-19 por su trabajo con pacientes que tienen este virus.


































