La carrera por la implementación de la inteligencia artificial (IA) en el entorno empresarial de la región avanza a pasos agigantados, pero arrastra un peligroso déficit en sus estructuras de control. Durante una conferencia de prensa previa al foro Connect 2026, José Amado, gerente de seguridad de Inteligencia Artificial en SISAP, alertó que la velocidad con la que las organizaciones están adoptando estas herramientas supera por mucho la madurez de sus políticas de ciberseguridad y gobernanza corporativa.
Las métricas exponen una contradicción importante en el mercado. Por un lado, América Latina es un jugador sumamente activo: genera el 14% de las visitas globales a soluciones de IA y es la tercera región con más descargas de IA generativa a nivel mundial. Sin embargo, en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA), Guatemala se mantiene rezagada con apenas 28.44 puntos, situándose por debajo de economías como Chile, Brasil, Uruguay, Colombia, Costa Rica y Panamá.
Cuentas personales y el vacío de control corporativo
El verdadero riesgo para el sector empresarial no radica en la tecnología en sí, sino en la falta de visibilidad sobre su uso diario. Citando datos globales de firmas como Palo Alto Networks y Trustmarque, Amado reveló una brecha crítica: aunque el 78% de las organizaciones ya se encuentra en un proceso de transformación con IA, solo el 6% cuenta con los controles de seguridad necesarios para mitigar riesgos, y un 19% ni siquiera tiene un responsable definido para su gobernanza.
A este escenario se suma un factor de vulnerabilidad interna: el 72% de los usuarios de IA en las empresas utiliza cuentas personales, operando completamente fuera del radar y de las políticas de cumplimiento de los departamentos de tecnología. Este vacío provoca que información confidencial o estratégica de las compañías sea compartida en plataformas abiertas sin ningún tipo de auditoría o resguardo corporativo.
La nueva brecha: el acceso selectivo a modelos de frontera
Más allá de los desafíos de control interno, el experto de SISAP advirtió sobre una barrera geopolítica y tecnológica emergente: el acceso escalonado a los modelos de IA más avanzados. Laboratorios y autoridades en Estados Unidos ya perfilan restricciones y accesos selectivos para sus modelos de frontera con capacidades críticas, especialmente aquellos orientados a la ciberseguridad y la defensa informática.
Esta tendencia amenaza con dejar a América Latina operando con modelos rezagados frente a actores globales que dispondrán de herramientas de ataque y defensa significativamente más potentes. En el corto plazo, la ventaja competitiva de una organización ya no se medirá únicamente por su infraestructura, sino por su madurez institucional para gobernar la IA y su capacidad de acceder a estos algoritmos restringidos.
Este y otros riesgos informáticos serán el eje central de la sexta edición del Connect by SISAP, que se llevará a cabo del 7 al 9 de julio en Antigua Guatemala. El encuentro reunirá a más de 250 especialistas en ciberseguridad de 12 países bajo el lema “CYBER RISK: The Shift to Economic Thinking”, buscando trasladar la discusión técnica hacia un enfoque de impacto financiero y toma de decisiones macroeconómicas para las empresas de la región.






























