En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, Proverde una unidad de Progreso especializada en la prestación de servicios de disposición final de residuos a entes privados y públicos, para fabricar combustibles y materias primas alternativos que puedan ser co-procesados en los hornos de fabricación de cemento, reafirna su compromiso con una producción más limpia, gestionando residuos de manera responsable para alcanzar un consumo eficiente de recursos reduciendo, reutilizando y reciclando todo cuanto sea posible, para mitigar los impactos ambientales de la Corporación y contribuir al bienestar de la sociedad.
Redacción Perspectiva
En la actualidad, Proverde atiende a más de 100 clientes privados industriales y agro-industriales. En el ámbito público, colaboran con varias municipalidades: en la de Ciudad de Guatemala, Escuintla, Jutiapa con un extenso programa de co-procesamiento de llantas desechas, y la de Quetzaltenango, San Pedro Sacatepéquez San Marcos, San Ildefonso Ixtlahuacán para el co-procesamiento de residuos separados posteriormente a la separación de residuos orgánicos y residuos reciclables. Además, se tiene una cooperación publico privado con el MARN para el co-procesamiento de residuos sólidos flotantes extraídos del Rio Motagua.

Según datos de Proverde, hasta el momento se han coprocesado más de 138,000 toneladas de residuos sólidos, más de 97,000 de residuos líquidos y más de 46,000 toneladas de llantas.
Cabe destacar que la industria de cemento es una de las que cuentan con mayor potencial de contribución a la economía circular, gracias a la bondad de los hornos para el coprocesamiento de desechos sólidos y líquidos.
Estos desechos son aprovechados energéticamente y sustituyen un porcentaje de los combustibles de origen fósil que se utilizan en el proceso. La alta temperatura que alcanzan los hornos, aproximadamente de 1500°C, permiten que se eliminen por completo los componentes tóxicos que otras tecnologías generan a menores temperaturas de incineración. Adicionalmente, las cenizas que resultan del proceso de coprocesamiento quedan integradas en el producto final.
La importancia del coprocesamiento de residuos es innegable. No es solo una cuestión de eficiencia energética y reducción de emisiones al sustituir los combustibles fósiles, sino que también tiene un impacto directo en la salud de los ciudadanos. Al retirar una cantidad considerable de desechos, se mejoran las condiciones de vida, especialmente en las comunidades cercanas a los vertederos. Este proceso alivia la carga de los vertederos y contribuye a un futuro más sostenible y saludable para todos.
BENEFICIOS DEL COPROCESAMIENTO
Conservación de recursos: El coprocesamiento ayuda a conservar fuentes de energía y recursos naturales al utilizar los residuos como una fuente de energía y materia prima.
Reducción de emisiones: Al reemplazar los combustibles fósiles, el coprocesamiento reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo a frenar el calentamiento global.
Protección del medio ambiente: Al reducir la extracción, transporte y procesamiento de materias primas, el coprocesamiento protege el medio ambiente.
Gestión eficiente de residuos: El coprocesamiento mejora la gestión de residuos al evitar su acumulación y afectación a los ecosistemas naturales. Además, recupera el 100% de la energía y recicla la mayoría de los minerales contenidos en los materiales de desecho.
Optimización del espacio: Al reducir la acumulación de basura, el coprocesamiento ahorra espacio en los rellenos sanitarios y reduce la contaminación y los riesgos para la salud causados por la acumulación de residuos.
Contribución a la economía circular: El coprocesamiento contribuye a la economía circular al utilizar un combustible alternativo creado a base de residuos y reciclar minerales para otros procesos productivos, como en la producción de cemento.
Beneficios para la salud pública: Al evitar la acumulación de residuos en los vertederos, el coprocesamiento contribuye a la salud pública al evitar la propagación de enfermedades.

UN APORTE VALIOSO POR EL MOTAGUA
Como parte de la responsabilidad extendida de Progreso, Proverde impulsa la participación en proyectos ambientales que favorezcan a los países donde operamos. La cuenca del río Motagua es una de las principales de Guatemala, pero lamentablemente arrastra una cantidad considerable de desechos sólidos.
El proyecto realizado por Cementos Progreso consiste en la revalorización energética de estos desechos y aprovecharlos como combustibles alternos en los hornos de Planta San Miguel, lo que reduce nuestra huella de carbono por menor uso de combustibles fósiles. A la vez que colaboramos en mejorar la calidad del agua del río Motagua removiendo residuos sólidos flotantes y depositados en playas.
En 2023 se habilitó un segundo punto de captación de residuos sólidos flotantes en Morazán, El Progreso, con el objetivo de lograr la captura de los desechos aguas arriba del punto existente, reduciendo el impacto en el trayecto del río y mejorando la eficiencia en el traslado de estos.
En dicho punto se instalaron biobardas con el objetivo de retener los sólidos arrastrados por el río para ser clasificados en plásticos, residuos comunes (duroport, laminados, telas, etc.), metales, bioinfecciosos, entre otros. Posteriormente los residuos valorizables energéticamente son preparados y embalados para su traslado para coprocesamiento en Planta San Miguel. A la fecha se han revalorizado 1,481.59 toneladas de desechos sólidos captados del río Motagua, que equivale a evitar que aproximadamente 3.3 millones de libras de residuos desemboquen en el océano Atlántico y que estos sean gestionados de una forma ambientalmente segura.
LO MÁS RECIENTE
A travéz de la Alianza Cuenca del Motagua junto a voluntarios realizan limpiatón en Tzan Arco, quebrada en el Puente en Comalapa se han realizado distintas actividades en donde Proverde ha aportado, convirtiendo desechos en energía a través de estas acciones:
En la Cuenca Alta del Río Motagua, se encuentra Tzan Arco, quebrada en el Puente de San Juan Comalapa, es una parte del recorrido del Río Pixcaya, que se ha convertido en un montículo de basura lleno de plástico, duroport y desechos de todo tipo. Según comentaron los lugareños, en décadas pasadas se podía disfrutar en esta quebrada de un bello paisaje y de agua cristalina.
Sin embargo, a través de actividades de recolección de desechos, los voluntarios marcaron una diferencia generando un entorno más limpio y seguro, logrando captar aproximadamente 16 toneladas de desechos que representan el 60% de lo que había en el lugar y se volverá con tecnología especial dado que lo que resta ya está en la profundidad del afluente.
Estas toneladas no regresarán a un vertedero, dado que entre los participantes de la alcaldía indígena, pobladores comunitarios e instituciones se hizo una colecta para pagar unos camiones que llevaran esa basura a Proverde; quienes apoyando la causa convertirán esos desechos en energía.
Esta acción es un ejemplo más de que trabajando juntos por un mismo objetivo, podemos contribuir a cambiar el entorno, siendo indispensable que se tome conciencia para dejar de ensuciar y reducir el uso de plástico de un solo uso y en especial el duroport.































