El caos generado por un grupo de manifestantes que decidieron quemar el Congreso de la República y dañar inmuebles en el Centro Histórico fue frenado por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC). Los hechos concluyeron con más de 60 personas heridas, al menos 12 policías heridos y más de 30 detenidos. Además, diversos sectores han denunciado el uso excesivo de la fuerza policial.
Redacción Perspectiva
La línea entre el uso legítimo de la fuerza y el abuso de autoridad se define de acuerdo a una serie de normativos que deben ser atendidos en todo momento por los agentes del orden, al realizar detenciones, enfrentar a posibles delincuentes o atender manifestaciones.
En el marco de la manifestación pacífica en la Plaza de la Constitución, un grupo de personas incendiaron parte del edificio del Congreso. Los agentes de la PNC se presentaron para restablecer el orden y dispersar a los manifestantes. Sin embargo, se han presentado múltiples denuncias en contra de policías por supuestamente exceder el uso de la fuerza.
Representantes de diversos sectores y defensores de los derechos humanos se han pronunciado sobre los hechos de violencia ocurridos durante la manifestación contra el Presupuesto 2021.
Los agentes de la PNC son señalados de hacer uso excesivo de fuerza en contra de los manifestantes. Mientras que las autoridades indican que los agentes respondieron a las agresiones en su contra y los destrozos al patrimonio nacional.
Según, los cuerpos de socorro, atendieron a 60 personas que resultaron heridas o afectadas por las bombas lacrimógenas durante las protestas. Al respecto, el Hospital General San Juan de Dios, ingresaron 16 personas por golpes y laceraciones, así como por intoxicación.
De acuerdo al reporte del Hospital Roosevelt, dos jóvenes fueron trasladados por presentar lesiones oculares que causaron la perdida de un ojo, ambos pacientes se encuentran estables.
El informe preliminar de la PNC indica que el grupo de supuestos manifestantes incendiaron tres estaciones del Transmetro y dañaron múltiples inmuebles del Centro Histórico.
Los manifestantes respondieron a la intervención de la PNC lanzando piedras y objetos inflamables en contra de los agentes. Al menos, 12 policías resultaron heridos durante los eventos violentos.
Las fuerzas de seguridad lanzaron bombas lacrimógenos y realizaron la captura de varias personas sospechosas de participar en los actos vandálicos. Sin embargo, la mayoría de los capturados fueron puestos en libertad por falta de pruebas.
Serán las autoridades correspondientes las que determinen si el grado de fuerza utilizado por los agentes fue acorde a la amenaza que representaban los manifestantes o por el contrario se excedieron al controlar los actos vandálicos.






























