Esta mañana, un comunicado del Hospital Temporal Parque de la Industria informó que ese centro de salud dejó de recibir pacientes, debido a que llegó al límite de su capacidad. En horas de la tarde, especialistas en salud acudieron al Congreso para exigir que se implementen medidas drásticas a fin de mitigar el avance de la pandemia. Mientras, la campaña que exige la renuncia de Alejandro Giammattei se mantiene como tendencia en redes.
Redacción Perspectiva
El tablero COVID-19 del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), informó que en las 24 horas entre el 30 y 31 de agosto, no se reportó ningún fallecimiento por coronavirus. Del inicio de la pandemia, en marzo de 2020 a la fecha, se reportan 12,007 fallecidos, de 475,548 casos acumulados y 50,839 casos activos estimados.
Según el MSPAS, se han recuperado 412,698 personas. Hace unos días, el mandatario agradeció públicamente el donativo de 150 camas al hospital temporal Parque de la Industria, cuya inauguración fue anunciada profusamente y del que se dijo que contaría con unas 3 mil camas, aunque la mayor parte de su funcionamiento ha sido gracias a donativos y nunca llegó a superar las 300 camas.
Días antes, el mismo hospital publicó una convocatoria para contratar personal. Sin embargo, desde ayer se informó que este y otros hospitales habían rebasado su capacidad de atender casos de coronavirus y estaban a punto de colapsar.
Hoy, simultáneamente a la voz de alerta que varios especialistas dieron en la instancia de Jefes de Bloque del Congreso, el hospital anunció que ya no recibirá enfermos de coronavirus.
Los médicos demandan restricciones a la movilidad y otras medidas draconianas además de vacunación masiva porque, según sus proyecciones, el número de muertes por coronavirus podría duplicarse en un mes, llegando de 12 mil actuales a 25 mil en octubre.
El sistema de salud pública de Guatemala es uno de los más precarios del mundo. Con alrededor de 16 millones de habitantes, no hay más de 10 hospitales públicos completos en todo el país, y las promesas gubernamentales de crear hospitales para atender específicamente la pandemia, quedaron en el limbo de las buenas intenciones.
Al mismo tiempo, una campaña eminentemente política para defenestrar a Alejandro Giammattei ha tenido muchas aristas, que van de la llamada «alfombra mágica», al fallido Estado de Calamidad Pública.
En este contexto, la gremial de médicos del sistema de salud pública exige el endurecimiento de las medidas restrictivas, que tantas discrepancias han creado, y en una acción eminentemente política, acude al Congreso para exigir el cierre, mientras los enfermos que acudan al Parque de la Industria en busca de atención, deberán retornar a sus hogares, debido a que dicho centro temporal no tiene camas disponibles.


































