La Cámara de Comercio Guatemalteco-Americana (AmCham Guatemala) y el Consejo de Seguridad en el Extranjero (OSAC), liderado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, celebran la XVIII Convención de Seguridad Corporativa. Este encuentro estratégico enfoca sus esfuerzos en la evolución de la seguridad integral, la inteligencia para la toma de decisiones y la respuesta ágil ante riesgos dinámicos en la región.
Redacción Perspectiva
El evento, desarrollado el 28 y 29 de mayo, reúne a representantes del sector público, líderes empresariales y expertos internacionales. La plataforma busca fortalecer las capacidades de las gerencias de seguridad y promover una cultura corporativa basada en información estratégica, prevención y colaboración público-privada. Durante la inauguración, autoridades de AmCham, OSAC y la Embajada de EE. UU. destacaron la relevancia de anticipar amenazas locales y regionales de forma coordinada.
A lo largo de las jornadas, se analizan megatendencias clave como el enfoque HSSE (Salud, Seguridad, Protección y Medio Ambiente) y la convergencia entre seguridad física y ciberseguridad. Asimismo, se debate sobre la integración de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, la analítica de video, el uso de drones, la biometría y la democratización de identidades digitales para la gestión de incidentes y el manejo de crisis.
Impacto en la inversión y el entorno de negocios
El programa del Summit incluye paneles de alto nivel sobre el impacto de la criminalidad transnacional en las fronteras, la infraestructura y el comercio formal. En el ámbito de la política pública, autoridades gubernamentales abordan la relación directa entre seguridad y competitividad, además de los desafíos en cumplimiento normativo, considerando nuevas regulaciones como la Ley Antipandillas.
La seguridad corporativa se consolida como un pilar fundamental para resguardar las operaciones empresariales y fomentar la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED). Este factor resulta crítico en un contexto donde Guatemala mantiene un crecimiento proyectado del PIB de 4.1% para este año, superando el promedio regional, pero donde los retos institucionales y la inseguridad aún condicionan el clima de negocios.































