Ciudad de Guatemala, 2 de septiembre de 2026. La prolongada falta de lluvias, el impacto del fenómeno de El Niño y un severo incremento en los costos de los insumos están asestando un duro golpe al sector agropecuario guatemalteco. Según las proyecciones resultantes de un sondeo rápido realizado por la Cámara del Agro (CAMAGRO) entre sus socios, el sector anticipa una caída del 5% en las ventas durante 2026, contrarrestando la estimación inicial del Banco de Guatemala (Banguat), que proyectaba un crecimiento del 2.3% para las actividades de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca.
Redacción Perspectiva
Este escenario coincide con las alertas emitidas a inicios de semana por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), que identificó condiciones críticas de estrés hídrico e intenso calor en 106 municipios distribuidos en 18 departamentos del país.
Costos al alza y proyecciones de baja producción
El reporte de CAMAGRO destaca que el déficit hídrico ocurre en un contexto de fuerte presión acumulada sobre las estructuras de costos de producción. Desde enero de 2026, el precio del diésel registra un incremento aproximado del 77%, mientras que en los insumos agrícolas el azufre refleja un alza interanual del 261% y los fertilizantes nitrogenados se mantienen un 9% por encima de las tarifas del año anterior (habiendo registrado picos de hasta 56%). A esto se suma el ajuste al salario mínimo agrícola, acumulando un aumento del 10% en 2025 y un 5.5% adicional en 2026.
Los resultados de la encuesta interna revelan un panorama preocupante entre los productores:
- 7 de cada 10 encuestados estiman una reducción igual o superior al 10% en su volumen de producción.
- Casi 4 de cada 10 prevén una caída en la producción que superará el 25%.
- Perspectiva climática: De acuerdo con el INSIVUMEH, existe una probabilidad de entre el 95% y 100% de que las condiciones de El Niño persistan hasta marzo de 2027, con precipitaciones por debajo de los promedios climatológicos durante la segunda mitad del invierno.
Para amortiguar los efectos climáticos, los agricultores han tenido que incrementar el uso de energía y sistemas de riego, ajustar fertilizaciones, modificar fechas de siembra y adquirir alimento suplementario para el ganado.
Peticiones del sector privado y medidas del MAGA
Frente a la presión sobre el flujo de caja, la inversión y el empleo formal, la Cámara del Agro hizo un llamado urgente al Ejecutivo para implementar medidas que mitiguen los costos operativos. Entre las peticiones clave destacan: la ejecución y mantenimiento acelerado de la red vial; agilizar en el MAGA la aprobación científica de nuevos insumos agrícolas; intensificar el combate al contrabando; y avanzar en la legislación UPOV para acceder a variedades de semillas adaptadas al cambio climático.
Por su parte, el MAGA —a través del Viceministerio de Desarrollo Económico Rural (VIDER) y el Viceministerio de Sanidad Agropecuaria y Regulaciones (VISAR)— reiteró sus recomendaciones operativas ante temperaturas que superan los 35 °C en regiones como Petén, Escuintla, Zacapa, Izabal y Alta Verapaz:
- Suelo y Riego: Mantener la cobertura vegetal del suelo para conservar la humedad, evitar labores que lo dejen expuesto y regar únicamente en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde.
- Cultivos vulnerables: Reforzar el control de malezas en plantaciones de maíz, frijol, café, banano, cardamomo, arroz, plátano y hortalizas.
- Manejo Pecuario: Ajustar la carga animal en las fincas ganaderas según el pasto disponible, proveer zonas de sombra y estructurar reservas de forraje o alimentos suplementarios.
























