El mandato de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, está desde hoy en manos del pleno de 81 senadores, después de que una comisión de esa cámara aprobó por una clara mayoría de 15 votos contra 5 que se avance hacia su destitución.
La comisión debatió durante diez sesiones los méritos jurídicos de las acusaciones formuladas contra la presidenta y descartó por completo los alegatos de su defensa, al tiempo que rechazaba que el proceso pueda suponer un «golpe de Estado», como sostiene Rousseff.
fuente: EFE


























