Hace unas horas, en el Golfo de Paria, se hundió la plataforma petrolera Nabarima, con 1.3 millones de barriles de crudo, denunciaron trabajadores petroleros. Aunque el hecho ya es calificado como catástrofe ecológica, las autoridades de PDVSA no se han pronunciado.
Redacción Perspectiva
Desde principios de agosto, hubo denuncias de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela, cuyo director ejecutivo Eudis Girón, lanzó varias advertencias a través de redes sociales sobre el estado de la plataforma.
El 15 de agosto, la comisión de ambiente de Venezuela advirtió que el buque mostraba una inclinación que podría implicar hundimiento. Esta autoridad se comunicó con funcionarios como los directivos de PDVSA y el gabinete de petróleo, quienes no respondieron ni plantearon soluciones como trasegar la carga o remolcar la nave.
Aunque hasta el momento no hay una confirmación oficial de las autoridades venezolanas, el hecho podría desencadenar una catástrofe con tremendas consecuencias para el océano y la vida marina en varios países.
































