Por Redacción Perspectiva
Al adquirir más pruebas para detectar el covid-19 se identificarán más casos entre sintomáticos y asintomáticos positivo, lo que incrementará la cantidad de pacientes infectados. Pero también ayudará a tener estadísticas con respecto a tasas de contagio y curación.
Las pruebas serán compradas por la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), quien, además, dirige una recaudación de fondos para poder comprar 20 mil pruebas más y donarlas al Ministerio de Salud, quien, hasta ahora, es el único que puede realizar las pruebas y certificar los exámenes.
Fundesa eligió la compra de las pruebas a la empresa Cepheid, que trabaja con equipos denominados GenXpert, que realiza una prueba molecular automatizada y que el pasado 20 de marzo recibió el aval del gobierno de EE. UU. para su comercialización. El precio de cada kit, que incluye todo el material descartable para realizar el examen a un paciente tiene un costo aproximado de US$60 (unos Q470).
Según el epidemiólogo Arturo Sánchez López, se realizan pruebas únicamente a los pacientes que cumplen con los signos y síntomas del covid-19 -tos seca, fiebre, malestar general, dolor de garganta, congestión nasal-. Ellos deben ser la prioridad.
Ya que hacer pruebas a todos no es factible, por el tema de presupuesto. “Esto es válido para cualquier enfermedad, no podemos hacer pruebas a diestra y siniestra porque no hay presupuesto que alcance. En países como Estado Unidos, Italia y Francia se puede porque manejan otro presupuesto, pero nosotros debemos ajustarnos a nuestra realidad”, señaló el experto.
Por su parte, el epidemiólogo Herber Ralda, señaló que no es recomendable la masificación de pruebas “porque se gastará un recurso que no tenemos y que nos va a servir para ir viendo cómo se presenta la enfermedad”.
Sugiere hacerlas de manera dirigida. Si una persona tiene síntomas de covid-19 que se le practique la prueba a ella y a su entorno, si salen positivos y más personas a su alrededor resultan con síntomas, por nexo epidemiológico, lo más seguro es que también tengan el virus. “No vamos a gastar pruebas con ellos”, indicó.
José Carlos Monzón Fuentes, director del Instituto de Investigación de Ciencias de la Salud de la Universidad Rafael Landívar, dijo que es necesario hacer las pruebas en los trabajadores de salud, para garantizar que están libres de la enfermedad y de que no contagiarán a pacientes que estén vulnerables.
Alejandra Sierra, directora del Instituto de Investigaciones Químicas, Biológicas, Biomédicas y Biofísicas de la Universidad Mariano Gálvez manifestó que sí se pueden hacer pruebas masivas para detectar el covid-19, siempre y cuando el virus ya se haya incubado y eso puede pasar de 2 a 14 días.
La científica considera que si se debe de hacer pruebas masivas para poder detectar los contagios, porque ahora ya no hay casos importados sino son comunitarios, pero se tiene que tomar en cuenta tener la cantidad necesaria de pruebas. Corea del Sur, por ejemplo, tiene una capacidad de hacer 15 mil pruebas diarias, en cambio en Guatemala se pueden correr hasta 3 mil 600 por millón de habitantes.
Sierra indica que el Ministerio de Salud obviamente trabaja con la OMS y son ellos quienes están donando las pruebas, el problema es que no están dando tantas como la cantidad de población que tenemos en Guatemala.
Y señaló que “El Ministerio debe de pensar cómo vamos a reclutar más laboratorios ya que el área privada puede ayudar, eso tiene que venir en conjunto con el ministerio, para trabajar unidos y aparte saber si contamos con los reactivos, y si el personal que va a correr las pruebas está capacitado, aunque nos regalen 15 mil pruebas».
El ministerio corre las pruebas bajo el protocolo de la Universidad de Charité, Alemania, es un protocolo libre, ellos secuenciaron el virus y lo que hicieron fue una forma de detectarlo y para eso se necesita una secuencia de ADN y esa es de dominio público, cualquier laboratorio que cumpla con las normas de bioseguridad y que la gente este capacitada lo puede correr.





























