Lula da Silva, quien asumió llorando porque le ofende la desigualdad social, ganará hasta 40 veces más que los brasileños promedio, gracias a un incremento salarial aprobado por el Senado y que el líder del Foro de Sao Paulo no rechazó.
Redacción Perspectiva
Lula da Silva vuelve a ser noticia, con el incremento salarial que según medios internacionales, demuestra que “renunció a sus valores comunistas”.
Entre los cuestionamientos recurrentes a la noticia, se menciona la incongruencia entre la narrativa de equidad y el significativo monto que entrará en las cuentas del mandatario recién electo.
Mensualmente, Lula ganará US$ más que Bolsonaro, además de US$ 1,800 como amnistiado político, que lo llevarán a recibir US$9 mil mensualmente (Q70, 593).
Un cuestionamiento que más de un medio y columnista realizan a la insólita medida, es que el líder izquierdista pudo rechazar el incremento, pero lejos de hacerlo, también accedió a la indemnización que le otorgó el Supremo Tribunal Federal, cuyos 11 magistrados fueron nombrados por el Partido de los Trabajadores.
Opinión pública sorprendida por incremento
Más de un analista y docenas de notas informativas coinciden en cuestionar que Lula da Silva haya accedido a un incremento salarial tan bizarro, considerando que alrededor de 34 millones de brasileños reciben como promedio unos US$230 dólares mensuales.
La sorpresa y desagrado no serían tan enfáticos si no fuera por el discurso igualitario y socialista del mandatario, quien no intentó ocultar su llanto cuando mencionó la desigualdad social, en su primer discurso.
Al tomar posesión, el mandatario expresó su dolor y sorpresa llorando enfáticamente ante el micrófono porque “el hambre volvió” a su país, según afirmó, por culpa de la administración Bolsonaro.
Esto le valió que uno de los informativos comentara: «Lula se burló de la pobreza»






























